Devolución al Informe sobre la dictadura militar argentina y la Guerra de las Islas Malvinas (1976-1982)

Srta. D’Alessandro:

A continuación realizo la devolución del informe que Usted ha compartido en el post anterior, con la correspondiente nota, ¡muchas gracias por la presentación del mismo que realizó en la clase de ayer!

“(… ) la dictadura argentina y la violación de derechos humanos contó con el apoyo activo del gobierno de Estados Unidos (salvo durante la administración de James Carter) y la tolerancia de los países europeos, la Unión Soviética y la Iglesia Católica. Asimismo, en ese momento se instalaron con apoyo estadounidense dictaduras militares en todos los países del Cono Sur de Sudamérica (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay, Perú y Uruguay) que coordinaron entre sí y con Estados Unidos la represión (…)”

En realidad el gobierno norteamericano, a través del embajador Robert Hill, decidió no intervenir en los asuntos internos de la Argentina de la presidente Martínez de Perón, así lo certifica un testigo de la época:

“(…) el embajador norteamericano Robert Hill se fue el 17 de marzo de la Argentina diciéndole al subsecretario de Asuntos Latinoamericanos que se iba porque no quería comprometer al país. Está el cable del 16 de marzo, donde le dice a su superior “mañana me voy, no quiero saber nada con esto”. Después, Estados Unidos va a reconocer al gobierno militar, pero también lo reconoció Moscú, La Habana. El bloque oriental jamás condenó a las violaciones de los derechos humanos.

— ¿Qué aprendizaje podemos sacar de esta tragedia?

— El 76 es la consecuencia de muchos años. El gobierno estaba en manos de un partido que estuvo 18 años proscripto, no se dio una renovación clásica de dirigentes, entonces cuando Perón volvió agarró lo que más o menos conocía. Por otro lado, el poco afecto de la población a la democracia. No hay que olvidarse de los memorandos de Perón a los militares azules para derrocar a Arturo Illia. Todos fuimos responsables. Por otro lado, muchos de los dirigentes terroristas que actuaron esos años pasaron antes por La Habana. Todo eso hizo un cóctel explosivo, que es parte de nuestra decadencia que debemos asumir, y terminó muy mal. ¿Cómo empezó? Porque hubo dolo. Porque en la conspiración los civiles no sabían qué pensaban verdaderamente los militares. Por eso creo que este libro tiene valor, porque pongo al civil que lo está leyendo como testigo de documentación desconocida, donde se ve la planificación de zonas, subzonas, centros clandestinos, modos de detención. Si Balbín lo hubiera sabido, si Alfonsín lo hubiera sabido, seguramente habrían actuado distinto. (…)”

Cf. http://bit.ly/2bPc5Ha (Fecha de consulta: 5/9/2016)

“(… ) Percibiendo un rápido ingreso en una crisis de poder el gobierno militar decide retomar una disputa de larga data sobre la soberanía de las Islas Malvinas. En este marco el gobierno militar argentino decide retomar las islas, acción que ejecuta exitosamente dejando así declarada la Guerra de las Malvinas contra el Reino Unido (…)”

En efecto, el triunfo en la Copa del Mundo de la FIFA en 1978 fue visto por el gobierno militar como un “ensayo general” para encarar posteriores acciones, como la frustrada guerra con Chile, evitada por la acción diplomática del Vaticano, y posteriormente la Guerra por las Islas Malvinas.

“La derrota terminó de zanjar la crisis del gobierno militar, lo cual condujo a la caída de la tercera junta militar y meses más tarde la cuarta junta llamó a elecciones para el 30 de octubre de 1983, en las que triunfó el candidato de la Unión Cívica Radical, Raúl Alfonsín, quien asumió el 10 de diciembre de 1983.
Los jefes militares fueron enjuiciados y condenados, y muchos de ellos llevados a prisión, en complejos procesos que se extendieron en el tiempo. (…)”

En 1985 fueron enjuiciados y condenados a penas de entre 10 años y reclusión perpetua los integrantes de la Junta de Comandantes en Jefe acusados de innumerables delitos.

OPERACIÓN CÓNDOR
fue el nombre con el que se designó el plan de inteligencia y coordinación entre los servicios de seguridad de los regímenes militares del Cono Sur(Argentina, Chile, Uruguay, Brasil, Paraguay y Bolivia), con conexiones con las fuerzas militares de Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela, y cooperación y apoyo operativo de los Estados Unidos. La Operación Cóndor constituyó una organización clandestina internacional para la práctica del terrorismo de Estado a escala continental.

En idéntico sentido, recomiendo la siguiente lectura , http://sudamericahoy.com/pais-argentina/america-latina-y-ee-uu-la-otra-grieta/ (Fecha de consulta 6.9.2016)

NOTA: 9 (nueve)

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